• Revista Compartiendo

Cinco retos que estamos llamadas a enfrentar


Queridas Amsifas:

Deseo hacerles un llamado muy especial para que en AMSIF tendamos con prioridad a retos muy importantes que se nos presentan en esta época tan difícil que vivimos y en los que debemos ser verdaderos agentes de cambio.

En primero lugar, la secularización que en tantos ambientes se vive sacando a Dios de estructuras y circunstancias de la vida: necesitamos que este más presente, que se le conozca y escuche atreves de nuestra voz, de nuestro testimonio, que nuestro amor es Él. Con Él, todo, sin Él, nada. El mundo está como esta, por no dejarlo entrar.


Segundo reto: La necesidad cada vez más urgente de una educación integral a todos los niveles. Es una de las grandes líneas de Amsif, sin embargo, es urgente que le demos nuevo impulso no solamente en nuestros centros, sino comenzando por nosotras mismas, nuestras familias y los que nos rodean. Si no se logra esta educación integral nunca podremos salir del subdesarrollo.



El tercer reto al que hay que poner todo nuestro esfuerzo y llevar esperanza, es el empobrecimiento que se sufre actualmente. Empobrecimiento que está llegando a la mayoría de las familias de los diferentes niveles socioeconómicos y que conlleva frustraciones, tristezas, renuncias, y como lo hemos reflexionado, a la desesperación y hasta el suicidio. Como nunca tenemos el deber de ayudar al más pobre, de ser más austeros, ya que no es tiempo de ostentación e indiferencia.



Un cuarto reto es trabajar con ahínco para lograr una verdadera democracia, democracia que va unida a la política. Necesitamos luchar por el Bien Común con

una buena información cívico-política; con una conciencia crítica, sin miedos, sin claudicaciones a nuestros propios principios y valores. Es momento de comprometernos para un cambio. Un país sin democracia es un país enfermo que lleva a la ruina y a la muerte a los que lo habitan.



Un quinto reto, que hoy más que nunca debemos aprender y que es una de nuestras opciones preferenciales, es la atención a las familias y a los jóvenes. La familia está siendo presa de toda clase de peligros a través de medios de comunicación, ejemplos e influencias culturales de países en los que el sentido de familia se ha perdido. Es necesario rescatar sus valores, pues cada día es más frecuente escuchar, lo cual no creo sea posible, que en algunos años se perderá el concepto de familia. Los jóvenes son la esperanza de un mundo mejor y sin embargo, muchos no están encontrando modelos positivos a seguir y buscan otros que lo llevan a su propia destrucción.



Existe Amsif Juvenil y otros grupos de jóvenes, ¿Por qué no poner más empeñó en conocerlos, para invitar y motivar a los jóvenes al encuentro de Jesús como modelo de vida?

Como mujeres, como cristianas, como miembros de Amsif, no debemos ser sordas a sus llamados, a sus voces que a través de los acontecimientos claman nuestra atención.


Que el Señor y María Madre de todos nosotros, nos ayuden a encontrar los mejores caminos para hacer frente a estos retos. Que Jesús, que vivió y lucho por ellos nos acompañe y que el Espíritu nos de la sabiduría para que seamos en verdad constructoras de un mundo mejor.



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