• revista compartiendo

EL SEÑOR HA RESUCITADO

Actualizado: may 19

Queridas Amsifas con la celebración pascual que estamos viviendo, damos Gracias Dios, que siempre “hace nuevas todas las cosas” por la alegría con la que impregna nuestra historia. San Agustín dice, en una alocución, sobre el aleluya pascual: “déjanos cantar el aleluya aquí en la tierra, donde aún nos aquejan los pesares, para que llegue el día en que podamos cantarlo con confianza allá…”

Sí, Amsif nos ha enseñado a cantar, a construir, a renovar, a vivir, a sanar, a compartir, a confiar: Porque hemos experimentado, al igual que los discípulos de Emaús la presencia del Resucitado en nuestra historia personal.


Queridas Amsifas en este Tiempo de Pascua les invito para que conducidas por la Palabra de Dios vivamos una autentica pascua personal. Los Evangelios que hemos estado escuchando durante la Octava de Pascua nos presentan una verdadera ruta de conversión, son una auténtica escuela para vivir como resucitados. Que tienen en común los distintos pasajes:


1.- Todos los discípulos y las mujeres están viviendo una verdadera tragedia ante la muerte en Cruz de su Maestro.


2.- Encerrarse, huir, enojarse, evadirse, pedir señales parecen ser las actitudes con las que responden.


3.- La Presencia del Resucitado en esos escenarios se manifiesta con una delicadeza, una prudencia, una sencillez:


Comienza a caminar con algunos de ellos, a otros les pregunta qué les pasa. A otros les dice que están buscando en el lugar equivocado (el sepulcro), les llama por su nombre, les recuerda lo que ya les había dicho. Todas ellas experiencias sencillas y concretas.


4.- El ENCUENTRO que cambia la vida, la pascua: el paso de dolor a la alegría; del miedo a la certeza; de la duda a la confianza; del pedir pruebas y señales, al abrazo del amado. El camino de la Resurrección es un camino de sanación es fruto del encuentro.


5.- Fruto de este encuentro: ¡¡el testimonio gozoso, valiente y sencillo de las Mujeres y los Apóstoles de que CRISTO HA RESUCITADO!!




Queridas Amsifas el momento presente que nos toca vivir está urgido de testigos del Resucitado, mujeres y hombres que tenemos la certeza de que la enfermedad, los problemas y la muerte no tienen la última palabra. Por eso, aun y cuando el proceso de vacunación en nuestro País va lento, sigamos manteniendo la custodia de la vida, los protocolos sanitarios, pero sobre todo: sigamos CANTANDO EL ALELUYA en esta tierra donde aún nos aquejan los pesares. Les abrazo en Cristo.

38 vistas0 comentarios