El rostro femenino de la misericordia

Querida familia Amsif:

La UMOFC, de cual Amsif es miembro de Pleno Derecho, con voz y voto y que nos representa en diferentes Foros Internacionales, ha dedicado un número de su revista “La Voz de las Mujeres”, para reflexionar sobre el rostro femenino de la misericordia. Como el rostro de María es el modelo de la Misericordia que nos invita a poner nuestro corazón y nuestra vida aliado de los que sufren. La urgencia de dedicarnos cada día al servicio de los más necesitados. Salir al encuentro de corazones que sufren, personas que padecen hambre, frio, enfermedades, violencia, soledad, que nos cuestionan para que le demos lo mejor de nosotras mismas.



El Papa Francisco nos pide que reflexionemos sobre las Obras de Misericordia Corporales y Espirituales y los pongamos en práctica. Las mujeres de Amsif debemos unirnos al Corazón de Jesús, para que el rostro femenino de la Misericordia sea reflejo de amor, comprensión, piedad, humildad y ternura, en este tiempo de violencia generalizada. Año de la Misericordia que nos invita también al perdón, la oración, a la confianza y a la esperanza de que Jesús actuara en nuestros pueblos.

Con espíritu abierto al amor al prójimo, unámonos a María, que conservaba todo esto en su corazón y lo hacía vida en el dolor, confiada en Dios. Ella es nuestro modelo en el rostro femenino de la Misericordia.


Amigas: En este mes de Agosto celebramos al Señor San Joaquín y a Santa Ana, padres ejemplares de Maria y abuelos de Jesús. Y creo oportuno que celebrar a los abuelos, abuelas y aun bisabuelos, reflexionemos sobre el papel de ellos en este mundo de hoy, tan diferente al de ayer.

Seguramente, muchas recordamos a nuestras abuelas con el cabello recogido, su ropa muy discreta y siempre enlutada. Las veíamos con mucho amor, pero como personas ancianas.

Actualmente, vemos abuelas profesionistas, abuelas que realizan diferentes activid

ades públicas, cívicas, sociales, jubiladas, con una vida por delante.

Algunas ejercen las funciones de los padres por diferentes circunstancias, abuelas jóvenes que viven sin un proyecto de vida que debe tener todo ser humano, no importa la edad; pasan la vida inútilmente cansadas y más propensas a enfermedades o a buscarlas para hacerse visibles; otras pierden el patrimonio de su jubilación en los casinos.


A estas y a muchas más, hay que acercarnos; hacerlas comprender que se necesitan sus vivencias, su experiencia y su sabiduría. Que la edad no es claudicar, sino una maravillosa oportunidad de seguir preparándose. Que tienen el compromiso de la fe, la esperanza y el amor, así como las tradiciones. Que cuando les pregunten a los niños: ¿Quién te enseño a rezar? contesten “mis abuelos”


Hay que decirles que en los centros Amsif las esperan, las necesitan, acerquémonos a ellas, invitémoslas a la hermosa aventura de ser animadoras, digámosles que hay muchas mujeres que no han tenido la oportunidad que ellas tienen. Que nuestro ejemplo las contagie, al vernos satisfechas de cumplir esta misión.

En el programa de Amsif no hay jubilaciones. El señor quiere que cuando nos llame a su presencia, lleguemos con un letrero que diga: “Señor, que cuando sea el momento, yo haya verdaderamente terminado mi misión aquí y que al mirarte a la cara, pueda escucharte decir: “Ven, siervo bueno y fiel, pasa a disfrutar del gozo de tu Señor.


Que la fe, la esperanza y el amor estén siempre con ustedes. Las quiero mucho y oro por todas.


Pensamientos de nietos:

Una abuela es una maravillosa madre con un montón de práctica.

Un abuelo es viejo por fuera y joven por dentro.


Carmelita Villaseñor

217 visualizaciones1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo